viernes, 28 de abril de 2017

UN SUEÑO SIN DESPERTAR.


 
Dejarme inventar un sueño
       donde me pueda esconder.
No digan que estoy despierto;
sólo que estoy sin saber
si estoy vivo o estoy muerto.

Si alguna vez me despierto
y puedo ver la distancia
que me separa del cuerdo;
puede que sea la ignorancia
si estoy despierto o durmiendo. 

Tal vez sea que no nacido
y soy imagen de un retrato
que pudo ser concebido
de un oscuro iluminado
y en los brazos del olvido.

No dejarme despertar
para que pueda hacer algo
con las luces del fanal
que Dios, me ha puesto en las manos
para que pueda sembrar

los sueños con alegrías,
       forjados con la verdad
del fuego de la poesía
que es la madre del cantar
de la sacra simetría...
               *
Para dirigirse al autor: rogeliorogalin1@hotmail.com

jueves, 20 de abril de 2017

UN DESTELLO EVANGELICO.


          
        Iº de Reyes de 19. 9. 13
        Del profeta Ezequiel.
        buscando a Dios;
        equiparable a un momento
        actual.
               
        Quise encontrar en el viento
        y entre las olas del mar
        a Dios con el pensamiento,
        y tan sólo pude hallar
        el tronar del elemento,
        y Dios no estaba detrás.

        Y entonces dije: ¡en el fuego
        tal vez le pueda encontrar!
        ¡que amargor que senti luego
        por no saberle buscar!
        Comprendí que estaba ciego.
        ¡Ciego, sin saber mirar!

 
        Dios se acuna en el alma
        de transparente cristal
        y siempre que alguien le llama
        se deja acariciar
        como el jazmín o una dama,
        sin buscar la vanidad.

        Porque Dios está en las flores,
        en el rocío y el coral,
        está en los corazones
        fundido como el metal,
        fomentando los valores  del hombre,
        con el dulzor del panal.

        Estará en las estrellas,
        en los ojos de mujer,
        entre la cosas más bellas,
                         también en el amanecer.
        ¡Yo fui contemplando a aquellas
        y empecé a comprender!

        Desde entonces yó, a los vientos,
        como vientos les miré,
        ¡y a todos los elementos!
        y jamás a Dios busqué,
        porque Dios estaba dentro,
        dentro de mi propio ser.
 
Para dirigirse al autor: rogeliorogalin1@hotmail.com                      *           
 

martes, 4 de abril de 2017

UN ESPEJO SIN CRISTAL.



Un espejo sin cristal
                              donde no se mira el hombre;
                              porque teme ver la sombra
                              que no le deja ni andar.
 
                              Un espejo frente al hombre
                              transparente cual fanal
                              y son muy pocas las veces
                              que a él se atreverá a mirar.

Ni yo tampoco me atrevo
                              a mirar su claridad.
                              No sé  el tiempo que llevo
                              queriéndolo contemplar.

En su interior está la sombra
                              que no nos deja, ni andar
                              y a veces creo que son otras
                              con cadenas por collar;

son el mal de un fuego negro
                              que siempre me ha de quemar,
                              ya que la luz de su fuego
                              me araña, como un puñal.
 
                              Ni tampoco sé las veces
                              que he preguntado a las flores,
                              a la luna, a las estrellas,
                              a los jarales y hasta el sol.

Porque lloro como un niño
                               sin llegar a sentir vergüenza,
                               cuando derramo el cariño
                              de mi pecho y fortaleza.

                              Ya sé que no es elegante
                              alardear lo que en secreto se piensa
                              del amor a mis semejantes
                              y sin poder tirar la piedra
                              a los que tienes delante.
                                                   *

jueves, 30 de marzo de 2017

OTRO DEZGARRÓN DE CRUZ.

                  
 
Yo también estaba allí, Señor,
cuando te crucificaron,
y aunque sí, me arrepentí;
poco  hice por salvaros.
Vos, tuvisteis que morir,
para librar del pecado
el hombre viejo que hay en mí,
que tanto mal te ha causado.
 
Señor, ¿Cómo poder redimir
tanto mal como te he hecho?
Siento en mis labios afluir
el amor que hay en tu pecho,
el que entregaste por mí.
Y aún no sé con que derecho
puedo preguntarte a Ti,
con desvergüenza  y despecho,
¿Por qué quisiste sufrir?
 
¡No me preguntes Señor,
porqué entro en las cloacas
que me corrompen el interior!
No, no me pregunte Señor,
Porqué le grité a Pilato,
–¡Crucifícalo! Crucifícalo...
 
Aún se estremecen mis labios,
mi alma y mi corazón
al recordar la agonía
de tu subida al Calvario.
¡Dios mío cuánto dolor!
Nunca he podido olvidarlo
y menos porque fui yo,
uno más que hacia el Cadalso
te llevó a crucificar.
 
Tu cargaste con las culpas
sin darles una explicación
al total de aquella chusma
carente de compasión.
De Dios, que se entregaba
a la suprema pasión;
y después nos perdonaba
con su plegaria, El Creador,
para que nos perdonara
como Él nos perdonó.
 
Tu Madre, allí traspasada,
alma y pecho con dolor.
Con filo de siete espadas
que el profeta profirió.
La sangre que derramaba
era el Cordero de Dios.
Se rompió su alma en dos
al ver como desangraba
el hijo que ella parió...
 
Pasó el tiempo de agonía
que soportó el Redentor,
y bien sé que fue alegría
lo que mi alma sintió
con la luz del nuevo día.
 
Se cumplió la profecía
y Jesús resucitó.
Entonces el hombre decía 
como siempre digo yo,
–Que aquél era el Mesías.
Por lo cual te voy gritando
–Señor mío, tu perdón.
Perdón de aquellos pecados
que de un principio heredó
como yo, tanto malvado
que sólo recurre a Vos,
cuando se siente agobiado.
¡Y yo! Ay yo, soy un vivo sepultado
desde antes de nacer,
porque mi mente ha pecado,
una y una y otra vez,
de un modo desmesurado.
Dios mío ¿Qué puedo hacer
para redimir el pecado?
Y llegar a comprender
que sólo con tu legado
podría empezar a ver
los sustentos que he buscado?
Yo no tengo más fortuna
que la que de Ti, he heredé;
cuidada desde la cuna
por la que me dio su ser.
Ambas las pongo en tus manos,
con amor y el mayor celo
que pueda haber en cristianos
que quieren llegar al cielo.
    Señor,
te ofrendo dichos legados
inclinado y, reverente.
Yo te he hecho tanto daño
que ni el "agua de tu fuente"
podrá borrar de mis labios 
los gritos que con Caifás
iban pidiendo tu muerte.                           
                  *

miércoles, 29 de marzo de 2017

NO QUIERO HABLAR DEL AYER.


No quiero hablar del ayer
porque enturbia mi sonrisa,
ni quiero pensar en el mañana
por que viene muy de prisa.
                  *  
Llorar, no van llorar
cuando se marche el artista,
sólo podrán comprobar
que fueron cortos de vista,
al no saber valorar
sus poemas o conquistas. 

Y sin duda hubo un lugar
en unas sombra lejanas
que a la grupa del soñar
                           encontré encadas mañanas,
poemas para saciar
a muchas mentes humanas.

–Si algún día no encontrará la alegría
que le reclame el corazón;
mírese en espejo de estas poesías
y encontrará la razón
de unas nuevas fantasías,
las que les darán ilusión
todas noches con sus días
                                         *

jueves, 16 de marzo de 2017

MI AMANTE.- 23 de Septiembre 1.995,

                         

   En este día cruel
             se marchó mi compañera,
             mi amiga, mi confidente,
             mi amante mi cocinera;
             en los brazos de la muerte,
             volando a la estratosfera.

   Siempre será  la primera
             aquella santa mujer.
             La que nunca mereciera,
             porque bien creo que fue
             el regalo que me diera,
             el Cristo del Gran Poder
             para dar luz a mi ceguera.

  ¿Me estaré volviendo loco
            o es mi forma de vivir?
            Te hablo y hasta te toco
            y tu cuerpo no esta aquí.

            ¡Si esto fuese desmesura!
             Yo loco quiero seguir
             con tanta amarga dulzura
             y así, quisiera morir
             abrazado a mi locura.
                        *   

martes, 28 de febrero de 2017

EL ANGEL DE LOS POETAS.



         Ese ángel que poseen los poetas,
         me imagino que será, un rayo de fuego                     
         que culmina en su alma como un juego
         y que abren del cielo, las ventanas y las puertas.

        A la grupa de las ninfas y fantasías
         voy saltando las vallas de lo incierto.
         Convirtiendo en realidades las poesía
         que nació en mi obtuso pensamiento.

         Se salpican de nieve las colinas
         donde anida la luz de la hermosura
         y que despiertan sus sueños  cuando duermen
         en  la montaña supuestas de  locura;
         aunque creo que son los brujos de los duendes
         los que siempre son capaces de expirarles,
         los dichos sueños a pechos de criaturas.
         Sueños que una vez fueron paridos
         y crecieron  en los senos de cordura.

     
         Entonces es cuando creo
        que el ángel que guía al poeta
         fue alguna vez un escritor,
         o una deidad o un cometa
         o quizá del cielo alguna flor,
        capaz de abrir algún puerta.
         Por decir, de par en par         
         para que entrara y saliera
         la luz con su claridad,
         en amarantos, azucenas,
         los mares, cielos y la tierra
         y toda la clase animal.

          El poeta, hace alfombras
         a los pétalos de ambrosías
         para con ellas volar
         enredado en fantasías,
         de amor que nace al llorar,    
         entre las noches y los  días
         y de su sueño se llega a despertar;
         lo que sumerge en odas y elegías
         sacando de la tierra y la mar,
         su belleza, y las convierte en poesías.

         El poeta es humilde,
         carece de vanidad,
         él reparte y nunca pide
         y lo que su diestra da,
         procura que se le olvide.
 
         Tan  sólo piensa en crear,
         o mejor dicho sería.
         El sólo intenta engendrar
         realidades con poesía,
         con sueños sin despertar,
         para que alguien un día
         bien le pueda recordar,
         como sombra o luz que guía
         al peregrino al andar.
                          *