martes, 23 de octubre de 2018

SIGUIENDO EL PERFUME DE LAS ROSAS.


 
Extendería el terciopelo de las rosas
más allá de corazones cerrados
que se bañan en las aguas de pecados,
y en cascadas putrefactas  y asquerosas.

    Sacaría de las sombras tenebrosas 
    la corriente en los pechos descuidados.
    Cambiaría muladares abandonados,
   en mansiones de rojas mariposas.

Donde anide la paz y la concordia,
transparente como aguas cristalinas
crearía en la tierra otra gloria.

    Al hombre le pondría amor en donde odia.
    semejando a las manos más divinas
   y cambiando para bien la amarga historia...
                                  *      

viernes, 19 de octubre de 2018

CADA DÍA QUE DESPIERTO.


 Cada día que me despierto
y consigo dialogar,
con el viento, las palomas,
la luz y la oscuridad,
y el silencio de la noche
en el espacio sideral,
Me siento como una pluma
sin ninguna densidad,
que vuela entre las nubes,
 sumergido en el regazo
de Santa María del Mar.

Cada día que sale el Sol
y veo un nuevo anochecer,
yo le doy gracias a Dios,
ya que mañana no sé,
si veré su resplandor.
Y entonces veo que mi sombra
es luz en la oscuridad,
donde tan sólo el Averno
consigue hacerme llorar,
cuando rasga el pensamiento
que empezó a hacerme soñar,
con la maldad de los hombres,
las lágrimas de los niños
que no saben qué es la paz,
ni la fuente del amor
que, unas fieras sepultaron
antes de enseñarles a andar
en cenotafios sin nombre,
construidos sin bondad.

Y entonces pregunto al Cielo
¿Por qué me hiciste aprender
de que color era el fuego
o el agua que he de beber,
al dejar de ser un lego?

Dejadme soñar despierto;
no despertarme jamás
de aquella noche que el ciego
si apenas sabía andar.
   
Quiero creer que es del Cielo
los regalos que me llegan,
llenos de amor y consuelo.
Convirtiendo las quimeras
que nacieron con un sueño
en la verdad más sincera
que el hombre pudo soñar.
A veces parecen ciertas
y no es tal la realidad.
Y entonces llega el supuesto,
sí el sueño fue una verdad
o sí la verdad un cuento,
sin principio, ni final
que soñé estando despierto.

Tal vez que fue en una noche
o en una tarde de verano,
cuando la sombra del viento
me acarició con su mano.
Entonces me desperté
y vi que estaba llorando
al comprobar que soñé
recuerdos de una ilusión
que siempre estuvo dormida
dentro de mi corazón.

miércoles, 17 de octubre de 2018

ME ESTOY HACIENDO MAYOR.

                

Me estoy haciendo mayor
y por eso no comprendo
al que está a mi alrededor.
Tal vez, yo sea un aedo
cuya sombra es de dolor,
o quizás yo sea el Averno
que no supo dar el calor,
el que voy siempre  pidiendo.
 
No hacen falta grandes cosas
 para dar felicidad.
Simplemente unas rosas,
un te quiero ¡Hola papá!
Puede ser lo suficiente
para llegar a colmar,
parte de algún continente,
de un alma en soledad.
 
Cuando yo veo la gente
que llora y llora sin cesar,
deshechas amargamente
por esa causa normal
que es la sombra de la muerte,
en el trayecto final.
Siento ganas de morder
ya que creo es vanidad.

Vanidad y algo de hielo
 en el corazón vacío,.
ya que a veces, el consuelo
es afluente de un río
del tesoro que tuvieron
y que hoy, ya se ha escondido
más allá de los luceros.

Esto nunca me ha impedido
distinguir con claridad
el oscurecido olvido,
carente de alacridad:
para dar flores en vida
al que hoy suelen llorar,
en la tumba compartida
de  una fría  realidad.

¡Qué lastima! madre mía,
esas personas me dan!
Ya que la misma agonía
también la degustarán,
cuando no piensen, un día
y entonces ellos dirán
que no se lo merecían.
Sin llegar a valorar
que fue lo que sembrarían.

Ya sé que no es la maldad,
es simplemente apatía
lo que nos hace olvidar,
el felicitar un  día
los padres o las mamás.
Mientras estos repetían.
¿Cómo pudimos engendrar
sierpes con tal felonía?
            *

lunes, 15 de octubre de 2018

Señor, hijo de David


               
Yo sé que tú esperas algo;
algo concreto de mí,
y yo ciego, sin embargo,
no sé que quieres decir
que mi pluma dé algún rasgo
que siempre hable de Ti.
 
Tu voz percibo en las manos
y no sé como escribir
aquello que está anidando
en el interior de mí:
antes que fuese creada,
la  nada, que creo que fui.

Tu voz percibo sin tino,
y mis ojos están cerrados.
¿Cuándo encontraré el camino
que me lleve hasta Tu lado?

¿Será de flores o espinos,
zarzales o bellos prados?
¿Será de mares de estrellas
o de desvalidos hermanos
qué esperan que me decida
a que les tienda las manos?

Lo qué me hayas deparado
ponlo dentro de mi pluma,
que yo con amor y agrado,
lo extenderé a tus criaturas,
como una flor del legado
que me das con desmesuras.

Si por ventura no llego
a lo que creo ir  buscando;
¡No importa! Porque en el cielo
sé que podré terminar
lo que empezó el hombre lego,
                y qué es incapaz de expresar
                                   *

lunes, 8 de octubre de 2018

EL PENSAMIENTO SIN MENTE.


 
        DEL NIÑO QUE NO NACIÓ.
                          *
        Un pensamiento extendido
        entre los cielos y la mar.
        ¿Dónde estás, amor perdido?            
        –Me hallo en otro lugar
        en los brazos del olvido.
 
                                       Recuerda que no he nacido,
        ni estuve nunca en el mar,
        ni nadie me ha conocido.
        Porque yo no puedo andar.

        Recordar que nunca he sido
        de éste mundo terrenal.
        Sólo soy sombra de nada,
        vagando en el espacio sideral,
        como una luz apagada
        que jamás será fanal.

        Sólo soy un pensamiento
        sin mente donde aparcar.
        Tal vez, mi cuerpo sea el viento
        de un sueño sin despertar
        que nace después de muerto.

        Vuelo sin alas en los cielos
        y nada puedo tocar.
        Soy garañón de luceros
        que nadie puede domar.

        Tan sólo me da consuelo
        algún poeta al hablar,
        y en ocasiones un trovero;
        ambos, me ponen el disfraz
        que tejen en su tintero
 
                                        Las amarguras y el dolor      
        a aquellos les pregunté.
        ¿Qué forma tienen y color?
        –Para ti, inexistente;
        no ha nacido aún la voz
        que pueda serte coherente.
 
                                        –No quiero ser pensamiento
        sin labios para expresar,
        ni formar parte del viento
        con mi estado incorporal.
        Quiero sentir desaliento
        aunque me arañe al llorar.
        Quiero sentir el amor
        y el dolor al despertar.
        Porque un alma sin dolor
        no puede morir o soñar.

        No quiero ser pensamiento
        sin poder nada aportar.
        Aunque sea un vivo muerto
        quiero sufrir y llorar
        y no de un grey sin aliento.

        Quiero pensar describiendo
        la bravura de la mar.
        Quiero soñar, durmiendo
        aunque no vea el despertar,
        porque ya me esté muriendo.

        Quiero reír, cantar y llorar
        al formar parte del tiempo,
        donde se pueda opinar
        el deseo de algún cuerpo
        de rosales o de azahar.

        Como brillo del coral,
        deseo conservar la sombra        
        y un sentimiento de paz
        donde el trino de una alondra
        le pueda un día escuchar,    
                                        Quiero cuando sea mayor
        que me puedan enterrar.
        Como el que planta una flor;
        y allí volvería a soñar
        la dulzura del amor.
                  *

jueves, 4 de octubre de 2018

BRISAS DE AMOR.

           
 

         ME DIJISTE UNA NOCHE...
                          *
        Me dijiste una noche
         –¿Qué es pata ti la poesía?
         Te conteste dulcemente:
         tus ojos son, vida mía.

        La poesía son tus ojos,
         tu aliento y tu respirar.
         Poesía es hasta es viento
         que tú dejas al pasar.

        Y cuando posan la mirada
         en tu silenciosa al andar;
         como el filo de una espada
          se clavan en mi paladar        
         ¡Tú, eres poesía al hablar!

        Es una eterna poesía
        tu donaire de mujer
         que incluso la luz del día
         se eclipsa ante tus pies.
         
         Porque poesía es el aire
         donde emana tu belleza.
         Eres de mi musa, madre
         con tu dulzura y firmeza.

        Tus besos ya  son poesía
         que se enreda en tu mirada.
         Tu garbo y la simpatía
         son fuente de ella, mí amada.

        Porque heredaste del cielo
         el fragor de las estrellas
         y ere deidad del lucero
         donde anidan las más bellas,

        ya que tú eres la musa
         que a mi mano y alma guía,
         para hallar la hipotenusa
         que converge en la poesía.

        De ahí que tú seas poesía,
         porque Dios, me dio del cielo
         la más frágil hipocondría,
         para que inundara el suelo
         con la luz de tu alegría.

        Esa sí, es la realidad
         del  objeto que me guía
         a poderte contestar
         –para mi ¡Qué es la poesía!
                                                             *

lunes, 4 de junio de 2018

CUANDO INTENTO DESPERTAR.


     
 Cuando intento despertar
      de la fronteras del delirio,
      donde yacen las hormigas
      de los herrumbres vientos.

      Me interno sin poder negarme
      en los abismos lucidos del cantar
       y en las aristas  cristalinas,
      que arañan las espadañas del olvido.

      En ese sueño que salpica la amargura,
      voy danzando con el juego de la noche,
      el pavoroso espacio de la pluma,
      el que me traslada a las sombras fantasmales,

      a esa cumbre, cubierta de locura
      y con muñecas de trapo sin oídos,
      sin ojos y sin semblante;
      esas que duermen en el jergón  de los sueños
      y parecen como un río deslizándose a la mar.

      Cuando las sombras embriagadas
      con el filo de sus garfios,
      arañan el costado de este alma
      y hieren lo más escondido del pecho,
      con la daga amarilla de la muerte.

      En el centro de la mente esta clavado
      el sonar de un hastío estradivario
      y no sé si mi sueño fue durmiendo
      o si despierto lo he soñado.

      Son sueños que están despiertos
      y taladran las amenas del corazón
      que cabalgan en los adentros
      de un alma con ilusión.
                    *