jueves, 4 de octubre de 2018

BRISAS DE AMOR.

           
 

         ME DIJISTE UNA NOCHE...
                          *
        Me dijiste una noche
         –¿Qué es pata ti la poesía?
         Te conteste dulcemente:
         tus ojos son, vida mía.

        La poesía son tus ojos,
         tu aliento y tu respirar.
         Poesía es hasta es viento
         que tú dejas al pasar.

        Y cuando posan la mirada
         en tu silenciosa al andar;
         como el filo de una espada
          se clavan en mi paladar        
         ¡Tú, eres poesía al hablar!

        Es una eterna poesía
        tu donaire de mujer
         que incluso la luz del día
         se eclipsa ante tus pies.
         
         Porque poesía es el aire
         donde emana tu belleza.
         Eres de mi musa, madre
         con tu dulzura y firmeza.

        Tus besos ya  son poesía
         que se enreda en tu mirada.
         Tu garbo y la simpatía
         son fuente de ella, mí amada.

        Porque heredaste del cielo
         el fragor de las estrellas
         y ere deidad del lucero
         donde anidan las más bellas,

        ya que tú eres la musa
         que a mi mano y alma guía,
         para hallar la hipotenusa
         que converge en la poesía.

        De ahí que tú seas poesía,
         porque Dios, me dio del cielo
         la más frágil hipocondría,
         para que inundara el suelo
         con la luz de tu alegría.

        Esa sí, es la realidad
         del  objeto que me guía
         a poderte contestar
         –para mi ¡Qué es la poesía!
                                                             *

lunes, 4 de junio de 2018

CUANDO INTENTO DESPERTAR.


     
 Cuando intento despertar
      de la fronteras del delirio,
      donde yacen las hormigas
      de los herrumbres vientos.

      Me interno sin poder negarme
      en los abismos lucidos del cantar
       y en las aristas  cristalinas,
      que arañan las espadañas del olvido.

      En ese sueño que salpica la amargura,
      voy danzando con el juego de la noche,
      el pavoroso espacio de la pluma,
      el que me traslada a las sombras fantasmales,

      a esa cumbre, cubierta de locura
      y con muñecas de trapo sin oídos,
      sin ojos y sin semblante;
      esas que duermen en el jergón  de los sueños
      y parecen como un río deslizándose a la mar.

      Cuando las sombras embriagadas
      con el filo de sus garfios,
      arañan el costado de este alma
      y hieren lo más escondido del pecho,
      con la daga amarilla de la muerte.

      En el centro de la mente esta clavado
      el sonar de un hastío estradivario
      y no sé si mi sueño fue durmiendo
      o si despierto lo he soñado.

      Son sueños que están despiertos
      y taladran las amenas del corazón
      que cabalgan en los adentros
      de un alma con ilusión.
                    *

jueves, 10 de mayo de 2018

ES MÁS QUE EL CALOR DEL SOL..


 
Siento mi alma impregnada
de un fuego mayor que el Sol
Yo creo que es la mirado
de los ojos del creador.   

Es igual que una cascada
de manantiales de amor
que traspasa la ensenada             
del pecho y me da calor.

Un calor desmesurado
que se va encendiendo en mí,
como un cielo iluminado
de antorchas de oro y marfil.

Y hasta lloro de alegría
sin saber por qué razón,
la luz de la fantasía
me  inunda hasta el corazón.  .

A veces llego a creer
que en mi pecho viven dos,
fundidos en el propio ser
y uno grita a viva voz.

-¿Por qué, el poeta se pierde
en páramos de ambrosías?
Mientras el doble es el rebelde
que se ríe de las poesías.
                
Y entonces siento una voz
en  los adentros de mí,
que me la susurra Dios,
El que me inspira a escribir,

aquellas huellas que el viento
me dejaron cicatriz,
muy dentro del pensamiento,
las que apenas sé decir

cuando no siento el calor
del fuego de aquella llama,

          ¿es porque el Gran Creador,     
no está dentro de mi alma?

Y sin Él, no sé hacer nada.
Nada que pueda servir,
para atraer la mirada
de quien me intente seguir. 

 Pero el fuego de aquel sol     
que ilumina mi ventana;
sin duda que es resplandor
que Él me da cada mañana           
para inundarme de amor,    
con fuego de su mirada.         
           *

jueves, 3 de mayo de 2018

EL PENSAMIENTO SIN MENTE.

 

        DEL NIÑO QUE NO NACIÓ.
                          *
        Un pensamiento extendido
        entre los cielos y la mar.
        ¿Dónde estás, amor perdido?           
        –Me hallo en otro lugar
        en los brazos del olvido.
 
                                        Recuerda que no he nacido,
        Ni estuve nunca en el mar,
        ni nadie me ha conocido.
        Porque yo no puedo andar.
        Recordar que nunca he sido
        de éste mundo terrenal.
        Sólo soy sombra de nada,
        vagando en el espacio sideral,
        como una luz apagada
        que jamás será fanal.

        Sólo soy un pensamiento
        sin mente donde aparcar.
        Tal vez, mi cuerpo sea el viento
        de un sueño sin despertar
        que nace después de muerto.

        Vuelo sin alas en los cielos
        y nada puedo tocar.
        Soy garañón de luceros
        que nadie puede domar.
 
        Tan sólo me da consuelo
        algún poeta al hablar,
        y en ocasiones un trovero;
        ambos, me ponen el disfraz
        que tejen en su tintero.
 
                                        Las amarguras y el dolor      
        a aquellos les pregunté.
        ¿Qué forma tienen y color?
        –Para ti, inexistente;
        no ha nacido aún la voz
        que pueda serte coherente                                            –No quiero ser pensamiento
        sin labios para expresar
        ni formar parte del viento
        con mi estado incorporal.
        Quiero sentir desaliento
        aunque me arañe al llorar.
        Quiero sentir el amor
        y el dolor al despertar.
        Porque un alma sin dolor
        no puede morir o soñar.

        No quiero ser pensamiento
        sin poder nada aportar.
        Aunque sea un vivo muerto
        quiero sufrir y llorar
        y no de un grey sin aliento.

        Quiero pensar describiendo
        la bravura de la mar.
        Quiero soñar, durmiendo
        aunque no vea el despertar,
        porque ya me esté muriendo.

        Quiero reír, cantar y llorar
        al formar parte del tiempo,
        donde se pueda opinar
        el deseo de algún cuerpo
        de rosales o de azahar.

        Como brillo del coral,
        deseo conservar la sombra        
        y un sentimiento de paz
        donde el trino de una alondra
        le pueda un día escuchar,    
 
                                        Quiero cuando sea mayo
        que me puedan enterrar.
        Como el que planta una flor;
        y allí volvería a soñar
        la dulzura del amor.
                 *

martes, 17 de abril de 2018

FUEGO DEL CORAZON


 
ES MAS QUE EL CALOR DEL SOL               
                *
Siento mi alma impregnada
de un fuego mayor que el sol.
Yo creo que es la mirada
de los ojos del Creador.     
 
Es igual que una cascada
de manantiales de amor,
que traspasa la ensenada                   
del pecho y me da calor.

Un calor desmesurado
y que va encendiendo en mí,
como un cielo iluminado
de antorchas, oro y marfil

y hasta lloro de alegría
sin saber por qué razón,
la luz de mi fantasía
me  inunda, el corazón        .

A veces llego a creer
que en mi pecho viven dos,
fundidos en mi propio ser
y uno grita a viva voz.

-¿Por qué, el poeta se pierde
en páramos de ambrosía?
Mientras el doble rebelde
se mofa de mi poesía.               

Y entonces siento una voz
en  los adentro de mí,
que me la susurra Dios
cuando me inspira a escribir.
 
Aquellas huellas que el viento
me dejaron cicatriz,
dentro de mi pensamiento
y que apenas sé decir.
 
Cuando no siento el calor
del fuego de aquella llama,
 es por que el Gran Creador,
no está dentro de mi alma

y sin Él, no sé hacer nada.
Nada que pueda servir,
para atraer la mirada
de quien me intente seguir.

Pero el fuego de aquel sol     
que ilumina mi ventana.
Sin duda que es resplandor
que Él me da cada mañana           
para inundarme de amor,          
con sus palabras calladas.
           *

lunes, 9 de abril de 2018

MEGUSTARIA SER UN NIÑO.



Señor, quiero abrir de par en par
el rincón y fortaleza
donde Tú siembras  amor,
la esperanza sin tristeza.
Y lo que es más, ser hijo Tuyo,
sin merecer tal favor.

Me gustaría ser un niño
para  jugar entre los dos
con montañas de cariño
y  muñecas de cartón:
 
y entregársela a los niños
que afluyeran como flor,
más allá de las murallas
de las sombras del dolor.

Y luego, decirte, gracias,
por brindarme la ocasión
de ofrecerle sin reservas
a Nuestra Madre, ¡Señor! 

Sé que mi  puerta ya esta abierta
para que el  soplo de Dios,
al que nunca le di paso
entrará en mi corazón
y sí nunca te hice caso
fue por el gran temor
a qué un día me quitaras
mi cómoda situación.
                                          *