viernes, 18 de octubre de 2013

MÁS QUE QUERERTE ES LOCURA.


   Más que quererte es locura
   Amada, esposa, mi amor: 
   Ruego que tanta dulzura
   Intuya a mi corazón,
   Amarte en la sepultura, 

   Donde no perturba nadie
   Ornamentos de la paz
   Lógicos de recordarse.
   Olvidar, no sé olvidar
   Recuerdos que me dejaste        
   Esculpidos cual metal,
   Sin cincel me los grabaste        


   Vuelan como palomas
   Ideas en mi corazón:
   De tal modo, que sus formas
   Alcanzan  la sinrazón
   Lúbricas  de tus aromas.

   Espero hallar en el cielo
   Guirnaldas  de nuestro amor,
   Explosivas  ¡De un te quiero!
   Arraigado en mi interior
                       *

viernes, 11 de octubre de 2013

SOMBRAS DE RECUERDOS BELLOS

                          

ME ENAMORE DE LA LUNA.
                                                                  *
                      
                                             Me enamoré de la luna,
de sus destellos en el mar
y de las estrellas que cabalgan
en la clara oscuridad.

Me enamoré del silencio
que abraza la soledad
y me llena el pensamiento
de una laguna de paz.

Pero temo a las palomas
blancas como el azahar,
a las golondrinas negras
que cruzan el ancho mar,

y a las miradas ocultas
como fauces de jaguar,
cuando su instinto despiertan
lo más negro de su faz.

Porque hay palomas blancas
con veneno de serpiente
y golondrinas que anidan
en el vientre de la muerte.

                   *

martes, 1 de octubre de 2013

SANGRANDO POR LA LLAGA.


                Cómo amarga el dulce de la miel
                en mi pecho herido por la daga,
                del alma va sangrando por la llaga
                cuando bebo en la fuente de la hiel.

                Veo en la tinta derramada en el papel
                la sombra del silencio que me embarga.
                Quiera el cielo que de mí nunca se salga
                la dulzura del amor de aquel clavel.

                Cuando bebo del caudal  de la distancia
                agua viva de la fuente de tu encanto,
                me pregunto, si será la petulancia

                la causante del rocío de mi llanto.
                Aún percibo de tu aura la fragancia
                como  olor  del jazmín o el amaranto.
                                                        *
                            

lunes, 30 de septiembre de 2013

NO SÉ SI ESTABA DESPIERTO.



     No sé sí estaba despierto
cuando una anoche soñé
que se embriagó con tu aliento
mi alma, con las fibras de tu ser.
 
     Un frío calor me ahogaba,
cuando al sentí desperté,
al tiempo que me besaba,
de la cabeza a los pies.

     Sí soñé o alucinaba                       
no te puedo responder.
Tan sólo sé que me ahogaba
con agua que me dio sed,
que de tus labios brotaba,

una sed desmesurada
que hasta creo que llegó  arder
en mi interior tu mirada
con el fuego de la miel.
                        *

miércoles, 21 de agosto de 2013

ARBOL QUE VISTES NACER.


 

     Árbol que vistes nacer
     y crecer a las alturas.
Árbol de muy fuerte pie
que diste frutas maduras
tan dulces como la miel
de suntuosa dulzuras.


     Agua y frío en su aliento
él tuvo que soportar
y en sus ramas desaliento,
porque se fue a otro lugar
donde el silencio gritaba,
sin labios para llorar
lo que de él, no quedaba.

Al llegar la primavera
     volvía a florecerer
Vida sombría o somera.
Qué majestad de doncel
que con su dulce amargura
se fue dejando meter
dentro de una sepultura.

Árbol de frondosa sombra
que en abundancia daría
al ruiseñor y la alondra.
Y que el rocío recibía
sus frutos al amanecer
donde la noche y el día
no se podían conocer.

Como tantos árboles más
     se acabó su juventud.
Secas ya estaban sus ramas
y alguna las hicieron cruz,
otras astillas quemadas
con estrellitas de luz
que era esfinges de una nada.            

Fue la cruz de su agonía
    la que no pensó alcanzar.
Aunque seguro tenía
que le abrían de quemar.
Pero nunca pensaría
que le podrían olvidar.

Fruta dulce de su ser
al que jamás conocía
se las dio para comer.
En cambio hoy gritaría
¿Qué pecado es la vejez
para tener esta agonía
y qué se  olviden de mi tez?
        
Árbol de honesta fragancia
y que un día envejeció,
sumido en la ignorancia
su vida desvaneció.
Sin pensar en el pasado,
ni porque alguien cruzó
su pecho de lado a lado.

Llorar por los que se han ido
    es como llorar en la mar.
    Llora por lo que has perdido
es como querer mirar
sin luz en la oscuridad,
las cenizas del olvido
sin buscar la claridad.

Verás, cuánto se te ha ido
y no podrás encontrar
aquellos frutos perdidos,
ni volverles a probar,
el fruto de dulce miel
que un día a tu paladar
le diera el mayor placer.
               *   

jueves, 1 de agosto de 2013

LOS HOMBRES SON SEMEJANTES.



          Los hombres son semejantes
a contingentes de hormigas:
se mueven de parte a parte
en busca de la comida.

         Sólo que ellas reparten
lo que guardan en el granero,
con todos los de su clase
y no les piden dinero.

         ¿Por qué los seres humanos
que son más civilizados 
no le dan a sus hermanos,
ni aun lo que le han sobrado?

         Yo no soy mejor que ellos
aunque me ponga el disfraz
de suntuosos destellos.
¿A quien le doy, ni aun la paz? 

         ¿Al qué más lo necesita
o al que me puede dar más
de lo que al infeliz quita
sin derecho a reclamar?

         Por lo cual creo que callando
quedo en el mejor lugar;
         porque de seguir hablando
sé que lo voy a empeorar.
                     *

lunes, 29 de julio de 2013

OI EL MAR QUE GRITABA.

   

         SEA EL PRESENTE POEMA
         EN HONOR A MI AMIGO
         Juan Conejo...
 
          Me desperté una mañana
al terminar de soñar
y oír que el mar me gritaba.
Bramar, clamaba y lloraba
y busqué cómo escapar
de aquella hacha afilada
que sus gritos me arañaban.

         Yo me pierdo en su parcela
y en su alfombra de coral
y en las profundas llanuras
donde existen muchas vidas
a las que nunca llegarás,
por muchos años que vivas.


      Y oí el mar que decía:
    –A los rizos de mis olas
la vida le han de quitar
sino evitáis ahora
los vertidos a la mar.
¡Defiéndeme que estoy sola!

          En mi parcela del coral
es lugar de tantos peces
que a los cuales haces llorar:
–¿A que mundo perteneces
con ese negro disfraz?
¿No veis el cómo perecen
esas almas de mi hogar? 

        Todos tienen su parcela
         florida y acomodada.
El que puede volar, vuela.
Y hay más de uno que nada
para  humear en la ribera.
                                  
         La parcela destinada
a las distintas especies
que galopan cual corceles
de la gran profundidad.
Son semejantes a esos seres
que viven en la ciudad.  

         Llorando decía la mar:
        ­–Quiero que alguien me vele.
Alguien que quiera cuidar
que mi sangre no se hiele
vertiendo más suciedad.
Dejad que mis peces vuelen,
los que no quiera nadar.

         He alimentado a tus padres,
bañado a más de un chaval.
Espejo soy de la Luna
y en museos está el coral
que un día bañó mi cuna.     

          Deferencia quiero alguna
          por legarte el litoral.
¡No viertas más tus basuras
que tu te haces el mal!
No matar a esas criaturas
que habitan dentro del mar,
ya que siendo mis aguas puras
todos os podréis bañar.          

         Lloro, gritando, bramando
con los rizos de mis olas
que el litoral va bañando.
Y voy muriendo, hora a hora
del mugre que vais tirando
la que a mi alma la devora.

¿Cuántos poetas llegaron
hacer de mí, un cantar?
¿Cuántas mujeres lloraron
esperando un regresar?
         En mis sueños voy gritando:
         No maltraten, más a mi mar.