miércoles, 9 de enero de 2013

CADA VERSO QUE SALPICA DE LA PLUMA



        Cada verso que salpica de mi pluma.
        Cada estrofa que se deja acariciar
        y cada esfinge que se adorna en la lira
        e imagino que es la luz de un despertar.

        Voy andando y leyendo lentamente
        y consumiendo las horas sin pensar.
        Y hasta creo que te veo sonriente
        cuando escuchas deleitoso tu cantar.

        Es la noche, la aliada y compañera
        y de su fuente caudalosa voy bebiendo,
        realidades convertidas en quimeras
        y mis labios para ti, las van leyendo.

        Cuando escucho los suspiros de tu pecho,
        los enredo como hilos en una estrofas.
        Creo que se adentran tus auras en mi lecho
        cual el rocío, en  el cáliz de las rosas.       

        Aún  no sé, si es locura lo que siento
        al hablarte vida mía, en la escritura.
        Estoy seguro de que tú, aún no has muerto
        y vivirás, más allá en mi sepultura.      

        Cada verso que en la pluma va naciendo,
        o cada estrofa que se adorna al cabalgar,
        la sonrisa de este alma va partiendo
        cual el  dulce de tus auras al respirar.

       Ya no sé, que plasmar del pensamiento,
        si los mares, el cielo o la ambrosía;
        o hacer una bandera con el viento
        y bordarla con la luz de tu alegría.

        Cuando vengan las sombras nuevamente,
        a azotar con silencio la amargura.
        Pintaré, con poemas un bello puente
        que termine donde empieza tu hermosura. 

        Las nubes blanqueadas de mi frente
        se deshacen con furor y desmesura.
        Son las aguas cristalinas de la fuente
        que a nuestro amor lo convierte en locura.

        Te entregué el corazón, cuando era niño
        y del estruendo de tu amor siento la huella.
        Aún conservo inmaculado tu cariño
        como el brillo luminoso de una estrella

        Me enamoré del destello de tus ojos
        y de los dientes esmaltados de marfil.
       Aún percibo en los mío, tus labios rojos,
       los que siento que me ayudan a escribir.

        Sin duda, que así será mientras quede
        una fibra del reflejo de mis huesos,
        o la sombra encallecida de la mente,
         más allá del confín del universo.

jueves, 3 de enero de 2013

8 DECIMAS O ESPINELAS


NO PUEDE ENTRAR EN MI MENTE.
                                        *     
                           No puede entrar en mi mente
                          la desdicha del placer.
       Qué haya alguna mujer
        sintiéndose indiferente
        y tire en algún puente
        al hijo que fue a tener.
        Es digna de merecer
        el mayor de los castigos
        al tratar como enemigos
        al que le prohibió nacer.
                    *                       

   Con un beso y una flor,
        yo corté de tu rosal
        aquel hermoso caudal
        que a mi alma puso amor.
        Aunque le faltó calor
        a la miel de tu panal
        que al parecer, es igual
        que tormenta de verano
        que derrama para el grano
        barro amargo como hiel.
                       *                 

    No son las culturas plenas
        de títulos y blasones:
        aunque existen mil razones
        en la sangre de mis venas,
        para formar con cadenas
        laberinto de canciones.
        Sin poseer galardones,
        puedo decir que un poeta
        no surge de cualquier puerta
        y mucho menos, a montones.
                             *

        CON EL SIGNO DE LA CRUZ.
                                              *
   Con el signo de la cruz
        cada noche y la mañana   
        abro a mi pecho ventana,
        para que entre la luz
        que derrama el cielo azul.
        Es alimento que emana
        cada mañana temprana,
        al emprender la jornada
        sin poder negarte nada
        con escollos o senda llana.
                                           *

                           Mi refugio son tus brazos.
        Mi esperanza tu pasión
        que le da a mi corazón
        casi deshecho en pedazos,
        el consuelo con abrazos
        la dulzura y la razón
        y siento una gran ilusión
        que es hija de la esperanza
        de la sagrada alianza.
       Ayúdame por compasión.
                     
   Siento temor a partir
        aunque no temo a la muerte
        y sí, al dolor inminente
        en el trance de morir.
        Tan solo puedo decir
        con el pecho trasparente,
        al inclinar yo la frente,
        hágase tu voluntad,
        ya que en mi la soledad     
       fue siempre mi mejor fuente.                         

   Sombra que vas traspasando
        lentamente la  amargura,
        sin calor en la noche oscura.
        Y mi pecho marginado
        quiere vivir a tu lado.
        Siendo la verdad inminente,
        la locura que en mi frente
        implora morir Contigo,
        porque sé que ere mi amigo
        hasta después de mi muerte.
                           
   Yo prefiero vivir loco
        y no cuerdo sin tener
        a Cristo para comer,
        al que siento, veo y toco:
        aunque le ofrezco muy poco,
        ese poco es el todo
        que yo le entrego a mi modo.
        Porque mejor no sé hacer
        y Él lo sabe comprender,
        como lo comprende todo.

jueves, 20 de diciembre de 2012

BÜSCO SER EL PORTADOR...



Busco ser el portador
del  los besos que me manda
cada día el Creado,
para propagar su vos.

Y sé de toda realidad
Que bien utilizo los ojos para ver,
sin dudar que existe el mal.
Y tendré que comprender
que aquellos los tendré que utilizar
un día para llorar.

Deseo aún en la distancia
que sea esta navidad,
regalo que os conceda
omor y cordialidad.
Y que no falte la paz.
para todas las criaturas
de este Globo Terrenal.
Y que sea cual colmo de dulzura
para todos, año nuevo y Navidad

jueves, 13 de diciembre de 2012

¿CÓMO PODER VALORAR?

                       
       Mención especial a la sombra
       del dolor.           

 
       ¿Cómo poder valorar
       algo de tal magnitud?
       ¿Cómo poder abrazar
       a alguna invisible cruz
 
 
       Donde antes había un hogar,
       de pronto la destrucción
       convierte en un muladar
       a toda una población...
 
 
       Cuando se mira en la tierra
      de tanta luz, bondad y amor
       y que las odiosas guerras
       las deshacen con dolor.
 
 
        El dolor de las estrellas,
       de la mar y hasta del sol.
       Fuentes de lágrimas bellas
       y hasta llegamos a preguntar,
       ¿"Dónde te guareces, Dios"?
 
 
       Y no sabemos a quien culpar
       de esa horrenda destrucción,
       si a las estrellas o al mar,
       o a la mano del Creador. 
    
 
       –¿Por qué no culpar al hombre
       que va sembrando explosión?
       Y la tierra se estremece
       como un barco sin timón.
 
 
       ¿Por qué se ahoga mi hermano
       en Turquía o Nicaragua,
       o en otros orientes lejanos?
       ¿Es que los dioses, nos odian
       o es la codicia infernal
       que siempre al hombre devora?
 
 
       ¿Quien podría contestar
       cuando la tierra se enfada?
       ¿Quien podría remediar
       tal destrucción desatada?
 
 
       Preguntas, muchas preguntas
       y todas sin contestar.
       Porque el hombre siempre busca
       el poder justificar
       lo que a tantos nos asusta.
 
 
       El hombre siempre se mata
       con su invento de la guerra,
       como si ya no bastará
       con la furia de la tierra.
 
 
       Qué vengan luces más claras
       para iluminar las mentes,
       y a ver si así se terminara
       de matarse entre parientes.
 
 
       ¿Por qué se erigen en dioses
       y van creando el dolor
       los hombres a grandes voces?
       ¿Para superar a Dios?
 
 
       Y hasta le hacemos culpable
       de nuestra falta de amor,
       cuando el propio responsable
       es el hombre sin pudor.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

SIENTO COMO UN ESTALLIDOS


Siento como un estallido
en la sombra de la noche
que arañan las escamas
de un alma cansada y fría
y el silencio de la soledad
me grita despavorida,
cual furia de un huracán. 

Un día el hombre, llorará
cuando se cierre mi puerta
y hasta se maldecirá
porque no miró al poeta
cuando aún podía hablar 

Es muy fría la verdad
que araña sin compasión
y con hastía crueldad
el fondo del corazón. 

 Llorar, ¡no voy a llorar!
aunque me ahogue el dolor,
porque hay en mí, un caudal
que me lo alimenta Dios,
para que pueda gozar
 
del fruto de un dulce amor.
Amor que dá libertad
al  alma y al corazón
y a la pluma al derramar 
lo que anida en mi interior.

Por lo cual, que nadie llorare,
en todo caso, cantar
al pensar que un día tal vez
el hombre abrevara,
en la fuente de la miel,
con la que se embriagará
       sin cansarse de beber.

martes, 11 de diciembre de 2012

AÚN NO HE PODIDO COMPRENDER---


Aún no he podido comprender,
por qué se desatan tormentas en mi pecho,
ni siquiera me atrevo a mirar esos vientos
que levantan polvaredas en el alma.
En cambio, sí que veo en tus ojos
que sin quererlo se sumergen y trasladan
a las cavernas de un espacio sideral,
sepultado más allá del  corazón:
y traspasado con la espada del silencio:
y aún no llego a comprender
¿Por qué tu sombra me sigue hasta dormido?
                                                           *
                                                
  TAN SÓLO PUEDO OFRECER.                     
                                                           *
Tan sólo puedo ofrecer 
destellos  del corazón,
cómo una gota de miel.
Mi riqueza, es el amor
derramada en el papel,
donde traslado ilusión
a quien me quiera leer.
                                                      *                                    

LOS SILBIDOS DE LA NOCHE.
                                                     *
        Los silbidos de la noche
       se van clavando en mi pecho,
       hasta que abren la herida
       de recuerdos al pensamiento.
       Y entonces veo que la sangre
       se extiende como la larva
       en los rincones del alma,
       para coagularse luego
       como sombras de una nada,
       más allá de los recuerdos.