jueves, 8 de noviembre de 2012

¿RECUERDAS AQUELLA NOCHE?

      

   ¿Recuerdas aquella noche
        en la rivera del mar?
        Tus pies desnudos en la arena
    como el agua, eran cristal.

    ¡Fue en agosto! En luna llena,
         nunca lo podré olvidar.
        Tus ojos estaban brillando
        como las aguas del mar

   y yo ardiente miraba
        tu piel de bronce y coral:
        cuando el agua te bañaba
        yo me sentía muy mal;

   eran celos que minaban
        más allá de la amargura;
        porque la mar me quitaba
        el fuego de tal dulzura

    y busqué en la oscuridad
        la fragancia y la hermosura.
        Lloré, de tanta felicidad
        al abrazarte, criatura.

   Fuiste la rosa mas pura
        que el cielo pudo engendrar.
        Fuiste mi dulce amargura
        convertida en manantial

   de  mi musa y la cordura
        y baluarte de bondad
        que convirtió hasta en locura
        mi amor, por tu alacridad.

   Sembraste sobre mi cuerpo
        un alma de nítida,
        donde se tatuaron besos
        que nadie podrá borrar,

   ni aún la diosa Atenea
        sería capaz de inventar,
        el amor que capaz sea,
        que al mío, pudiera superar.                 

   Cuándo despierte ¡Dolores!
        de la mansión del yazca;
        seguro que hasta las flores
        te irán al cielo a buscar.

   Te llevarán en alfombras
        a los mares de cristal.
        Te bañarán con perfumes
        de almizcle y de azahar

    y cuando ya te hallan puesto
        los veste más relucientes;
        cabalgaremos en las nubes
        juntos con mi pensamiento

   y estarás donde te tuve
        en mis brazos todo el tiempo.
        Y allí inventaré una nube
        que no pasará, ni el viento

miércoles, 24 de octubre de 2012

EL ANGEL DE LOS POETAS.

 
Ese ángel que tienen los poetas
me imagino que será, como un rayo de fuego                     
que culmina en su alma como un juego
y que abren del cielo, las ventanas y las puertas.

A la grupa de las ninfas y fantasías
voy saltando las vallas de lo incierto.
Convirtiendo en realidades las poesías
que ha naciso en mi obtuso pensamiento.

Se salpican de nieve las colinas verdes,
donde anida la luz de las campanas
que despiertan mi sueño  cuando duerme
la montaña supuestas de  locuras,
que siempre son capaces de trasladar
dichos sueños a los pechos de criaturas.
Sueños que una vez fueron paridos
y llenaron a tantos seres de corduras.
              
Entonces es cuando sí, comprendo
que el ángel que  inspira a los poetas
fue alguna vez escritor o algún Aedo,
Deidades o bandas de filomelas
o quizá del cielo alguna tañido,
capaz de abrir de par en par, sus puertas,
                        
para que entrara y saliera
la luz con su claridad,
del amarantos, azucenas,
los mares, cielos, la tierra
y toda clase animal.

El poeta, hace alfombras
con pétalos de ambrosía
para con ellas volar
enredado en fantasía,
de amor que nace al llorar,    
entre las noches y el  día.
Y de su sueño se niega a despertar,
el que  sumerge en odas y elegías
sacando de la tierra y la mar,
su belleza y las convierte en poesías.

El poeta es humilde,
carece de vanidad,
él, reparte y nunca pide
y lo que su diestra da,
procura que se le olvide.

Tan  sólo piensa en crear,
                                 o mejor dicho sería.
El sólo intenta engendrar
realidades con poesía,
con sueños sin despertar,
para que alguien un día
bien le puedan recordar,
comol sombra o luz que guía
cual al peregrino al andar.

lunes, 15 de octubre de 2012

UN JURAMENTO DE FUEGO


       Un juramento de fuego
       se pronunció con tu voz.
       Lo que empezó siendo un juego
       terminó en maldición.

       No hace falta subir al cielo 
       para hallar el remanso de la gloria.
       Sólo con el pensamiento
       del interior del alma,
       se puede navegar en los brazos
       de tu pecho
       y como un navío bergantín sin rumbo
       que va a una estrella fugaz,
       derramando con estelas
       las luces del más allá.

        A donde anidan las sombras
       de los recuerdos,
       al amparo de los cuchillos de la noche
       que se dejan acariciar
       por los labios de la muerte,
       en las espadañas de los secretos
       dormidos y con juramentos.

       Más allá está el pórtico de la gloria.
       En ti, se engendraron serafines,
       sólo con el suspiro de un cautivo viento
       de las flores, desconocidas del silencio
       que galopan a la grupa de garañones
       que nacieron al amparo de tu mirada
       de fuego,
       capaces de prender con él
      las montañas de mi pecho,
       cautivo de tu encanto.
       Yo tan sólo soy, el errante mendigo
       de tus aguas incoloras,
       esas que apenas llegan
       a los labios sedientos
       del que muere de ansiedad
       por acariciar tu pelo.
                      *

martes, 18 de septiembre de 2012

PUEDEN DECIR DE MI NECEDADEZ


 

Pueden decir de mí necedadez,
que es turbia mi alma mi corazón y mi pluma.
Pueden ponerme de rodillas
ante los tribunales de las reales academias
y hasta reírse de mi humilde cuna.

Pueden decir que fui un don nadie
maltrecho, ahogado en las penas.
Pero una cosa no podrán quitarme
el amor sangrante de mis venas,
ni decir que no fuese ecuánime
al formar los eslabones de esta cadena.

Pueden sentir tedio del fondo de mis temas
por los oropeles turbios de su color.
Pero que nadie diga que mis poemas
no son hijos de la luz y de el amor,
porque estarían pronunciando una blasfemia,
sería como decir que no existe la luz del Sol.

Dejadme que pinte con mis sueños
la hermosura del aliento de la luz y el respira.
Dejadme llegar con mi locura
a lo más profundo que escode el ancho mar,
para sacar la luz de la noche oscura
del letargo en que vive el coral. 

Decir si queréis que fuí del viento
una sombra sin apenas nitidez.
Decir si queréis que me ahogaba sin aliento
con mi pluma apenas sin caudal.
Pero no toquéis por favor mi pensamiento,
dejarle que descanse en su yerta soledad 

No negarle la fragancia del amor
al que puso el cariño y la dulzura.
Por que levantaría de me mis auras el fragor
y, des más allá gritaría en la sepultura,
no quiero saber si fui una falsa flor
que envolvió la soledad con su locura, 

yo tan sólo trate que mi dolor
no fuese contagiado a las criaturas

miércoles, 12 de septiembre de 2012

SI YO PUDIERA ENCONTRAR



 Si yo pudiera encontrar el peso,
la medida  y  rectitud para actuar,
sería  un hombre fiel a la verdad.
Esa verdad que he buscado
desde que empecé andar
con los vacilantes pasos.
¿Quién posee esa verdad
la que siempre ando buscando?

No sé en cuantos lugares
de la tierra, cielo y mar
he llegado a investigar.
Lo más próximo que hallé
de esa supuesta verdad,
fueron caras deformadas
de gente que andaba igual,  
y es que la verdad es tan rara
en manos de los demás. 

Lo que para ti es mentira
para ellos es verdad.
Por eso el hombre se muere
de viejo sin encontrar
el sentido de lo exacto
y la exasta realidad...

lunes, 9 de julio de 2012

EL POETA ES COMO UN RIO



            El poeta nunca duerme:
            él no puede descansar
            porque si duerme se pierde
            sin luz en la oscuridad.

            El poeta es como el río
            cuando desemboca en la mar.
            Lleva el dulzor al navío
            al mezclarse con la sal.
 
            Se mete dentro las venas
            de las rosas y azahar,
            va formando una cadena
            de sueños sin despertar.

            Cuando le entierran un día
            deja en papel la mitad,
            de su corazón en poesía
            y sueños de alacridad

miércoles, 13 de junio de 2012

SIGUIENDO EL PERFUME DE LAS ROSAS

       
                       

        Extendería el terciopelo de las rosas
        más allá de corazones cerrados
        que se bañan en las aguas de pecados,
        y en cascadas putrefactas  y asquerosas.

        Sacaría de las sombras tenebrosas
        la corriente en los pechos descuidados.
        Cambiaría muladares abandonados,
       en mansiones de rojas mariposas.

        Donde anide la paz y la concordia,
        transparente como aguas cristalinas
        y crearía en la cierra otra gloria

        Al hombre le pondría amor en donde odia.
        semejando a las manos más divinas.
        Cambiando para bien una amrga historia....