lunes, 9 de noviembre de 2009

UN PENSAMIENTO SIN MENTE

De alguien que no nació.
*
Un pensamiento extendido
entre los cielos y la mar.
¿Dónde estás, amor perdido.
Me hallo en otro lugar
en los brazos del olvido?

Recuerda que no he nacido,
ni estuve nunca en el mar,
ni nadie me ha conocido.
Porque yo no puedo andar.
Recordar que nunca he sido
de éste mundo terrenal.

Sólo soy sombra de nada,
vagando en espacio sideral,
como una luz apagada
que jamás será fanal.

Sólo soy un pensamiento
sin mente donde aparcar.
Tal vez, mi cuerpo sea el viento
de un sueño sin despertar
que nace después de muerto.

Vuelo sin alas en los cielos
y nada puedo tocar.
Soy garañón de luceros
que nadie puede domar.
Tan sólo me da consuelo
algún poeta al hablar,
y en ocasiones el trovero;
ambos, me ponen el disfraz
que tejen en su tintero.

Las amarguras y el dolor
a aquellos les pregunté:
–¿Qué forma tienen y color?
–Para ti, inexistente,
no ha nacido aún la voz
que pueda serte coherente.

–No quiero ser pensamiento
sin labios para expresar,
ni formar parte del viento
con mi estado incorporal.
Quiero sentir desaliento
aunque me arañe al llorar.
Quiero sentir el amor
y el dolor al despertar;
porque un alma sin dolor
no puede morir o soñar.

No quiero ser pensamiento
sin poder nada aportar.
Aunque sea un vivo muerto
quiero sufrir y llorar
y no de un grey sin aliento.

Quiero pensar describiendo
la bravura de la mar.
Quiero soñar, durmiendo
aunque no vea el despertar,
porque ya me esté muriendo.

Quiero reír, cantar y llorar
al formar parte del tiempo,
donde se pueda opinar
el deseo de algún cuerpo
de rosales o de azahar.

Como brillo del coral,
deseo conservar la sombra
y un sentimiento de paz
donde el trino de una alondra
le pueda, un día escuchar,

Quiero cuando sea mayor
que me puedan enterrar,
como el que planta una flor;
allí volvería a soñar
la dulzura del amor.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

QUISE ENROLARME EN EL VIENTO,

Quise enrolarme en el viento
para rescatar tu imagen
de las garras de los tiempos,
y cuando encontré el cristal
de aquel marco sin espejo,
sentí ganas de llorar,

Porque tu cara era otra
tatuada en las fronteras
del espacio intemporal,
y te llegué ha preguntar:
¿Por los recuerdos de un rostro
que me dio felicidad
y lucidez ante el espejo
de aquel marco sin cristal?

Eran como rosas blancas
con aroma de azahar.
Era como una paloma
secuestrada por el mar.
Y ahora no encuentro el nombre
para poderla llamar
y no queda nada de ella,
ninguna forma real.

Me está engañando el espejo
con su cóncavo cristal;
y de aquella noche fría
sólo me queda una luz
sumergida en la poesía,
que apenas si el cielo azul
me dota de fantasía,
para que arrastre mi cruz.

Círculos, rayos y cruces
que en la noche se deshacen
con las garras de las luces.
Y no comprendí que hacías
en ese extraño lugar,
cuando sentí que mi nombre
alguien empezó a gritar
y sin labios respondía.

¿Qué hago aquí, Dios mío,
es qué el tiempo vuelve a tras?
Fui mayor y ya soy crío
y hasta deseo jugar.

Encontré muchos mayores
que también volvían atrás
y revivían con las flores
que muy secas estaban ya.
Y de pronto fue el reloj
quien me obligó a despertar,
de aquel sueño de amargura
del que no llegué ni a soñar.

lunes, 2 de noviembre de 2009

¿QUIÉN ME DA LA LIBERTAD?.

¿Quién me da la libertad?
La libertad del alma
la que no se puede ver;
esa que dá la fragancia
nítida para el pincel
del artista que derrama
lo que hay dentro su piel.

Si se pudiera explicar
la libertad de mi ser,
de mi sangre, alma y cuerpo,
diría lo que no digo,
porque no sé del lugar
donde se guarece el tiempo,
del espacio intemporal.
Que a nadie prive del viento
del cautivo en libertad.

El hablar de libertad
es decir que el sentimiento
se aleja de la maldad.
Lo que para mi es libre,
para aquél será prisión;
y en otros tal vez la meta
ausente de libertad.
Libre tan sólo es el viento.

¿Dónde está la libertad,
del cuerpo, el alma y la sangre?
¿Dónde está la libertad
de las estrellas al mirarme?
¿Allá en la oscuridad
dónde yo, intento asomarme?

La libertad de la sangre
es como un preso cautivo.
Es la energía del hombre
la cual lo mantiene vivo.
Entre las flores y la carne,
existe un paralelismo
con razón justificable.

La libertad de mi cuerpo
es como un panal de miel,
con amargor en retama
sin saber porque a de ser.
Y aveces me grita el alma
cuando me araña la piel
con una antorcha sin llama.

¿Quién me da la libertad?
Me llega del más allá
y se funde en el pensamiento
y cuando la intento abrazar
a veces me siento un muerto
que no sabe adonde va.
Me gustaría ser el viento

para ser igual que él.
Libre para mi, sería
gritar a los cuatro vientos.
Hablar de mil felonías
o fundirme en una rosa.
Y seguir hasiendo poesía
donde digera las cosas
que nadie se atrevería
aunque no fuesen hermosas.

Soy preso de los secretos
que no tienen libertad.
Por eso quiero ser viento
y con mi alma volar;
dejando mi sangre y cuerpo
presos,pero en libertad
derramando el pensamiento...

viernes, 30 de octubre de 2009

EN UNA JAULA DE ORO.

.
Prisionero en libertad
en una jaula de oro.
Grito y nadie me dá
el motivo porque lloro.

Soy cautivo de palabras
que ya se fueron al viento.
Soy prisionero que guarda
secretos del pensamiento.

Carcelero de dulzura
que pondría en libertad,
sí no fuese una locura
condenar mi eternidad.

Condenarme eternamente
en los pavorosos ríos,
donde derrama la fuente
el Averno, como estíos.

Sí me pudiera librar
de estos barrotes de acero;
le diría al Mundo entero,
dejadme preso llorar.

Prefiero estar prisionero
entre rosas y azahar,
en las estrellas y el mar,
aunque sea de limosnero.

Cautivo de la mirada
del silencio en soledad.
Cautivo de la verdad
de una honestidad callada.

Y cautivo quiero llegar
hasta el aura de mi amada.

lunes, 26 de octubre de 2009

SOLAMENTE HAY dos caminos

Solamente hay dos caminos
para. cruzar el ancho mar.
Uno, es amar a Dios
con profunda confianza
y siempre estará su amor
inundado de esperanza,
el alma y corazón.

El otro, un mundo dislocado,
el cual lo desdeño yo,
Cuando en mi ser hay pecado
me revuelco en el dolor
con el pecho traspasado
y el alma partida en dos;
como un león enjaulado
sin poder mirar a Dios.

¿Para qué quiero el jaral
si también han de morir?
¿Para qué buscar el viento
qué jamás podré abrazar?
Prefiero vivir, cual muerto
en mi alfombra de cristal
aunque sea en sueños despiertos.

Pero en ellos, hay libertad
para cruzar las murallas,
donde se junta el silencio
con los gritos de la paz,
donde duerme el pensamiento
en alfombras de coral.

Todos los sueños son ciertos.
Como los niños al jugar
que convierten sus quimeras
en ínfima realidad.

Por eso quiero ser niño,
para jugar y pensar
en los fusiles de cañas,
en caballos de papel,
en las pelotas de trapos
y en los panales de miel.

Quiero arrastrar con mis brazos
las montañas de cacharros
que cogíamos en muladares.
Aquellos que de la herrumbre
atábamos a los zagales:
los corríamos por las calles
lo mismo que gaviotas
sin hacerle daño a nadie.

No sabíamos, qué eran drogas,
ni falta nos hacía el saber.
Pero si veíamos al hombre
y también a la mujer,
con el respeto y cariño.
que quisimos mantener,
más allá de la vejez.

No teníamos que comer,
pero existía en abundancia
el respeto a todo ser
y sobre todo a los padres
cuando estaban en el vergel
del ocaso de la tarde.
Les devolvíamos con miel,
tantos besos que las madres
nos dieron un día al nacer.

Quiero seguir siendo un niño
cada día al acostarme.
Quiero derramar cariño
sin tener que avergonzarme,
por abandonar a unos seres
que dieron hasta su sangre
para que yo fuera hombre
como un niño en cada tarde.
Eso es lo que he dicho ¡Hombre!
¡que siempre supo afeitarse!

De ahí que sea mi camino
el sendero al más allá,
donde sé que lo Divino
nunca me traicionará

viernes, 23 de octubre de 2009

BUSCAMOS LAS COSAS GRANDES

Buscamos las cosas grandes
en un mundo enloquecido
¿Y el amor que nos legaron
dónde se encuentra escondido?
¿En algún rincón del alma
o es que nunca ha existido?
Ese que hoy buscamos
en las flores del estío
y que pronto lo arrojamos
a las cloacas o a un río
de aparentes intelequia
Yo pienso que abandonamos
entre clamores de frío.

Y entonces lo que buscamos
se convierte en soledad,
que consume a las criaturas
de una inmensa humanidad
que buscan las cosas grandes,
cuando las pequeñas dan
mayores felicidades.

Y esas pequeñas están
enterrada en nuestros pecho,
porque no supimos dar
un giro a nuestro derechos,
al lujo, al orgullo y vanidad.

Aquellos “Peces y el pan”
no nacieron en la lujuria,
fueron hijos del dolor
tejidos en una corona
con la entrega del amor.

Cuando busques el amor,
recuerda donde enterraste
lo que de él te se quedó.
¡Por qué si lo malgastaste
detrás algún corazón!
¡No busques las cosas grandes
que su peso dan dolor!
Las pequeñas son mayores
con la claridad de Dios.

viernes, 16 de octubre de 2009

LOS ASNOS INTELECTUALES.

“Los asnos intelectuales”
son aquellos que me miran
como escoria abominable.
Sé que no soy mucho más.

Me consta que no soy nada;
apenas si una sombra
de una estatua lapida
en lo profundo del tiempo,
donde no existe un suspiro,
ni tan siquiera del viento
o una caricia de amigo.

Pero en cambio hay una flor
que ha germinado en mi pecho,
entre hadas que volando
van abrazando mi alma;
y entonces mi corazón
se convierte en estruendo
del más frágil y dulce amor
que jamás e imaginara;
lo que nunca fue capaz
de pensar que en mí anidara,
la dulce llama del fuego
qué hasta los palpados abrasan.

Por eso siento dolor
dentro de mi corazón
cuando miradas de hielo
me traspasan sin pudor.

Soy igual que una paloma:
si no la dejan volar.
Mi pluma es como aroma
de extrema fragilidad
que a mi vida le da forma
con su bella alacridad.

La indiferencia es el fruto
de una errónea formación
que va engendrando disgusto
al presunto, fanfarrón
y que alardea de ser justo
con su presuntuoso don.